UNA VEZ MÁS SIGUE LA FIGURITA REPETIDA….

Realmente es por momentos increíble nuestra capacidad de descubrir, supuesto que por primera vez, caminos que nos darán muy buenas ganancias con poco trabajo propio. Demás está por decir que esta maravilla al poco tiempo solemos encontrar que ya había sido descubierta una o más veces por uno u otros genios en ocasiones anteriores.  Además de ello, nunca se llegó a concretar su aplicación porque las supuestas  ganancias tras un cierto análisis demostraban que se convertirían en pérdidas. Como suele ocurrir, las leyes físicas se cumplen aun en situaciones aparentemente viables en el papel pero no en la realidad; es el Principio de Acción y Reacción, válido como siempre en toda acción.

Ya hace como diez años atrás que esta genial idea del Impuesto al Viento aparece sobre el tapete; esta vez inclusive con eco del vecino. En aquella oportunidad no causó tanto revuelo, pero nos llevó en la Asociación Argentina de Energía Eólica a alertar a todos los diarios de gran circulación sobre una de las reacciones posibles y hasta probables de concretarse dicho impuesto en la Argentina, sería despertar en nuestros vecinos hermanos chilenos la humorada de lanzar a su vez una demanda a la Argentina de pagarles un suculento importe por el inmenso caudal de viento que nos entregan todos los años, sea con el Niño o con la Niña, inclusive con la improbable ausencia de ambos, y cuya energía cinética es  materia prima para la demanda de energía eléctrica obtenida a partir de fuentes primarias y renovables de bajo impacto ambiental que los argentinos producen para cumplir con el Acuerdo de París al que ellos firmaron.

Esta vez la cosa es aun más suculenta. Tal vez por razones políticas y legislativas adicionales al planteo expuesto previamente, el Sr. Gobernador del Chubut ya anunció que no se aceptará  avanzar por ese camino. Muy bien por su decisión, según nuestro criterio la más acertada. Pero la cosa no terminó aquí; ahora un Sr. Diputado de la vecina Provincia de Santa Cruz reitera la genial idea para ser propuesta. Veremos cómo sigue la temática.

Una vez más vuelvo a plantear mi hipótesis que desde hace ya más de 70 años, desde el comienzo de la así llamada Guerra Fría que hizo temblar las ideas de Paz, Desarrollo, Investigación Abstracta y Aplicada, Ética y Ecoética con las que mi generación comulgaba en las Universidades, desde ya ese entonces se fue perfilando a partir del exponencial crecimiento en el campo de la Electrónica, la Información Masiva que por momentos ahogaba cada vez más la necesaria Formación para entenderla conceptualmente. Los que por medio de nuestras clases en las Universidades, en especial en las Facultades de Ciencias aplicadas y de Ingeniería avaladas por nuestra formación humanista y no solamente técnica y nuestra Vocación Docente nos han llevado a FORMAR a nuestros alumnos. No aspiramos a un Mundo en que los Alfa más sean los que dominen un Mundo en el que los Epsilon menos sean la gran masa. Pero si la formación en los niveles preuniversitarios tienda asintóticamente a cero, llegaremos al Mundo Feliz de Aldous Huxley.

Educación a todos los niveles, comenzando en la Escuela Primaria, es la Asignatura Pendiente. UNA VEZ MÁS SIGUE LA FIGURITA REPETIDA….

Realmente es por momentos increíble nuestra capacidad de descubrir, supuesto que por primera vez, caminos que nos darán muy buenas ganancias con poco trabajo propio. Demás está por decir que esta maravilla al poco tiempo solemos encontrar que ya había sido descubierta una o más veces por uno u otros genios en ocasiones anteriores.  Además de ello, nunca se llegó a concretar su aplicación porque las supuestas  ganancias tras un cierto análisis demostraban que se convertirían en pérdidas. Como suele ocurrir, las leyes físicas se cumplen aun en situaciones aparentemente viables en el papel pero no en la realidad; es el Principio de Acción y Reacción, válido como siempre en toda acción.

Ya hace como diez años atrás que esta genial idea del Impuesto al Viento aparece sobre el tapete; esta vez inclusive con eco del vecino. En aquella oportunidad no causó tanto revuelo, pero nos llevó en la Asociación Argentina de Energía Eólica a alertar a todos los diarios de gran circulación sobre una de las reacciones posibles y hasta probables de concretarse dicho impuesto en la Argentina, sería despertar en nuestros vecinos hermanos chilenos la humorada de lanzar a su vez una demanda a la Argentina de pagarles un suculento importe por el inmenso caudal de viento que nos entregan todos los años, sea con el Niño o con la Niña, inclusive con la improbable ausencia de ambos, y cuya energía cinética es  materia prima para la demanda de energía eléctrica obtenida a partir de fuentes primarias y renovables de bajo impacto ambiental que los argentinos producen para cumplir con el Acuerdo de París al que ellos firmaron.

Esta vez la cosa es aun más suculenta. Tal vez por razones políticas y legislativas adicionales al planteo expuesto previamente, el Sr. Gobernador del Chubut ya anunció que no se aceptará  avanzar por ese camino. Muy bien por su decisión, según nuestro criterio la más acertada. Pero la cosa no terminó aquí; ahora un Sr. Diputado de la vecina Provincia de Santa Cruz reitera la genial idea para ser propuesta. Veremos cómo sigue la temática.

Una vez más vuelvo a plantear mi hipótesis que desde hace ya más de 70 años, desde el comienzo de la así llamada Guerra Fría que hizo temblar las ideas de Paz, Desarrollo, Investigación Abstracta y Aplicada, Ética y Ecoética con las que mi generación comulgaba en las Universidades, desde ya ese entonces se fue perfilando a partir del exponencial crecimiento en el campo de la Electrónica, la Información Masiva que por momentos ahogaba cada vez más la necesaria Formación para entenderla conceptualmente. Los que por medio de nuestras clases en las Universidades, en especial en las Facultades de Ciencias aplicadas y de Ingeniería avaladas por nuestra formación humanista y no solamente técnica y nuestra Vocación Docente nos han llevado a FORMAR a nuestros alumnos. No aspiramos a un Mundo en que los Alfa más sean los que dominen un Mundo en el que los Epsilon menos sean la gran masa. Pero si la formación en los niveles preuniversitarios tienda asintóticamente a cero, llegaremos al Mundo Feliz de Aldous Huxley.

Educación a todos los niveles, comenzando en la Escuela Primaria, es la Asignatura Pendiente.

Fuente: https://argentinaeolica.org.ar/novedades/columna-de-opinion-de-erico-spinadel-sobre-el-impuesto-al-viento-en-argentina