Revolución energética en el Alto Valle: cómo un nuevo diagnóstico impulsa la eficiencia y la sustentabilidad en una frutícola

Revolución energética en el Alto Valle: cómo un nuevo diagnóstico impulsa la eficiencia y la sustentabilidad en una histórica frutícola de Río Negro

Villa Regina, Rio Negro, 16 de diciembre de 2025. La eficiencia energética dejó de ser una promesa abstracta para convertirse en una herramienta concreta de competitividad, ahorro y sustentabilidad. En el corazón del Alto Valle de Río Negro, una frutícola con más de medio siglo de trayectoria acaba de dar un paso clave que podría marcar el rumbo del sector productivo regional. ¿Qué implica realmente un diagnóstico energético? ¿Por qué este tipo de acciones empiezan a ser estratégicas para las empresas agroindustriales? Lo que comenzó como una visita técnica abre un escenario de transformación profunda para la producción frutícola y el uso responsable de la energía.

Un diagnóstico energético que marca un antes y un después en la fruticultura del Alto Valle

La Secretaría de Energía y Ambiente de la provincia de Río Negro, en articulación con el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), inició un nuevo diagnóstico energético en la frutícola Polano S.A., ubicada en la ciudad de Villa Regina. Esta acción se enmarca en una política pública orientada a mejorar la eficiencia energética en empresas, industrias y pymes, promoviendo el uso racional de la energía y la optimización de los procesos productivos.

El diagnóstico energético no es un simple relevamiento superficial. Se trata de una evaluación técnica integral que permite conocer en profundidad cómo, dónde y por qué se consume energía dentro de una empresa. A partir de este análisis, se identifican oportunidades concretas de mejora que pueden traducirse en ahorro económico, reducción de consumos innecesarios y menor impacto ambiental. En un contexto de costos crecientes y mayor exigencia en materia de sustentabilidad, este tipo de herramientas cobra un valor estratégico.

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Qué es un diagnóstico energético y por qué es clave para las empresas frutícolas

Un diagnóstico energético consiste en analizar de manera sistemática los consumos energéticos de una organización, evaluando instalaciones, equipos, procesos y hábitos de uso. En el caso de la industria frutícola, donde la energía es fundamental para tareas como el riego, la refrigeración, el empaque y la conservación de la fruta, la eficiencia energética se vuelve un factor crítico de competitividad.

Este tipo de estudios permite detectar pérdidas de energía, ineficiencias en sistemas eléctricos o térmicos, oportunidades de modernización tecnológica y posibilidades de incorporar energías más limpias. Además, brinda información técnica confiable para la toma de decisiones, evitando inversiones innecesarias o mal orientadas. Para empresas del Alto Valle, que compiten en mercados nacionales e internacionales, mejorar la eficiencia energética también implica mejorar su posicionamiento.

La visita técnica: el primer paso hacia un uso racional de la energía

La actividad inicial del diagnóstico incluyó una visita técnica a las instalaciones de Polano S.A., donde especialistas del INTI realizaron un relevamiento detallado de los sistemas energéticos de la empresa. Durante esta etapa se recopilan datos clave sobre consumos eléctricos, procesos productivos, equipamiento utilizado y condiciones operativas reales.

Este relevamiento inicial es fundamental porque permite comprender cómo funciona la empresa en su día a día, más allá de los números teóricos. A partir de esta información, los técnicos pueden identificar patrones de consumo, picos de demanda y áreas críticas donde se concentran las mayores oportunidades de mejora. El objetivo no es solo reducir costos, sino también optimizar recursos y fortalecer la sustentabilidad del proceso productivo.

Eficiencia energética como política pública en Río Negro

El diagnóstico energético en la frutícola de Villa Regina forma parte de un programa provincial más amplio, impulsado por la Secretaría de Energía y Ambiente de Río Negro. Estos diagnósticos se realizan de manera regular en pymes, industrias, empresas de distintos rubros y dependencias estatales, con financiamiento provincial y ejecución a cargo de entidades técnicas calificadas como el INTI.

La política apunta a democratizar el acceso a herramientas técnicas que, de otro modo, muchas empresas no podrían costear. De esta manera, el Estado provincial cumple un rol activo en la promoción del desarrollo productivo sostenible, acompañando a los sectores estratégicos de la economía regional en su transición hacia modelos más eficientes y responsables desde el punto de vista energético y ambiental.

Polano S.A.: más de 50 años de historia y compromiso con la sustentabilidad

Polano S.A. es una empresa emblemática del sector frutícola del Alto Valle. Con más de 50 años dedicados a la producción de peras y manzanas, se consolidó como una referencia regional gracias a su escala productiva y su trayectoria. Actualmente, la empresa cuenta con 28 hectáreas productivas, de las cuales el 53% corresponde a plantaciones de peras y el 47% a manzanas, totalizando casi 394.000 plantas.

Este volumen de producción implica un uso intensivo de recursos, entre ellos la energía. Por eso, la decisión de avanzar con un diagnóstico energético refuerza el compromiso de la empresa con la sustentabilidad, la eficiencia y la mejora continua. Incorporar criterios de uso racional de la energía no solo beneficia al ambiente, sino que también fortalece la viabilidad económica a largo plazo.

Uso racional de la energía: ahorro, competitividad y futuro

El uso racional de la energía es uno de los pilares de la eficiencia energética. No se trata únicamente de consumir menos, sino de consumir mejor. Esto implica ajustar procesos, mejorar tecnologías, capacitar al personal y adoptar una mirada estratégica sobre el consumo energético. En el caso de la fruticultura, donde los márgenes suelen ser ajustados, cualquier mejora en eficiencia puede tener un impacto significativo en los costos operativos.

Además, los mercados internacionales valoran cada vez más los productos obtenidos bajo criterios de sustentabilidad. Contar con procesos eficientes y medidos energéticamente puede convertirse en una ventaja competitiva, especialmente en un contexto donde las certificaciones ambientales y la trazabilidad ganan protagonismo.

El rol del INTI en la transformación energética de las industrias

El Instituto Nacional de Tecnología Industrial desempeña un papel central en este tipo de iniciativas. Como organismo técnico de referencia a nivel nacional, el INTI aporta conocimiento, metodología y experiencia en la realización de diagnósticos energéticos adaptados a cada sector productivo. Su intervención garantiza que las recomendaciones sean técnicamente viables y económicamente razonables.

En este diagnóstico, el INTI no solo releva datos, sino que también acompaña a la empresa en la identificación de medidas de mejora, que pueden ir desde ajustes operativos de bajo costo hasta inversiones estratégicas en equipamiento más eficiente. Este enfoque integral es clave para lograr resultados sostenibles en el tiempo.

Impacto ambiental y reducción de la huella energética

Uno de los aspectos más relevantes de los diagnósticos energéticos es su impacto ambiental. Al optimizar el uso de la energía, se reducen las emisiones asociadas a la generación eléctrica y al consumo de combustibles. En una región como el Alto Valle, donde la producción frutícola convive con el entorno natural, minimizar la huella ambiental es una responsabilidad compartida.

La eficiencia energética se convierte así en una herramienta concreta para contribuir a los objetivos de desarrollo sostenible, alineando la producción agroindustrial con las demandas ambientales actuales. Este enfoque no solo responde a regulaciones o exigencias externas, sino también a una creciente conciencia social sobre el cuidado de los recursos.

Qué beneficios concretos puede obtener la empresa tras el diagnóstico

Una vez finalizado el diagnóstico energético, la empresa contará con un informe técnico detallado que incluirá un análisis de sus consumos, indicadores de desempeño energético y un conjunto de recomendaciones priorizadas. Estas medidas pueden traducirse en reducción de costos, mayor confiabilidad de los sistemas, menor riesgo de fallas y una planificación energética más eficiente.

Además, el diagnóstico permite establecer una línea de base, fundamental para medir mejoras futuras y evaluar el impacto de las acciones implementadas. De esta manera, la eficiencia energética deja de ser una acción aislada para convertirse en un proceso continuo de mejora.

Un modelo replicable para otras pymes e industrias de Río Negro

La experiencia de Polano S.A. puede funcionar como un caso testigo para otras empresas de la región. Muchas pymes desconocen cuánto y cómo consumen energía, y subestiman el potencial de ahorro existente. Los programas provinciales de diagnóstico energético buscan justamente romper esa barrera, demostrando que la eficiencia energética es accesible y rentable.

En este sentido, el Alto Valle tiene una oportunidad única para posicionarse como una región productiva comprometida con la sustentabilidad, incorporando la eficiencia energética como un estándar y no como una excepción.

Energía, producción y desarrollo sostenible: una agenda que se consolida

La articulación entre el Estado, los organismos técnicos y el sector privado es clave para avanzar hacia un modelo de desarrollo sostenible. El diagnóstico energético en la frutícola de Villa Regina es una muestra concreta de cómo esta sinergia puede traducirse en acciones reales, con impacto económico, ambiental y social.

Lejos de ser una simple noticia institucional, este tipo de iniciativas reflejan un cambio de paradigma: la energía deja de ser solo un costo para convertirse en un factor estratégico de gestión. En un escenario global cada vez más exigente, apostar por la eficiencia energética es apostar por el futuro del sector productivo.

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