El Bolsón, Rio Negro, 6 de enero de 2026. El verano 2026 comenzó con señales de alarma en la Comarca Andina y, especialmente, en el Área Natural Protegida Río Azul – Lago Escondido (ANPRALE), uno de los ecosistemas más valiosos de la Patagonia. Las altas temperaturas, la sequedad ambiental y el aumento del flujo turístico encendieron todas las alertas por riesgo extremo de incendios forestales. Frente a este escenario crítico, el Gobierno de Río Negro decidió reforzar los controles preventivos, intensificar la presencia de guardas ambientales y apelar de manera directa a la responsabilidad individual y colectiva de quienes visitan el área. Lo que está en juego no es solo un paisaje: es la biodiversidad, la seguridad de las personas y un modelo de convivencia con la naturaleza que exige cambios urgentes en nuestros hábitos.
🌡️ Ola de calor extrema y riesgo de incendios forestales en la Comarca Andina
El inicio del año estuvo marcado por temperaturas excepcionalmente altas en El Bolsón y zonas aledañas, con registros que rozaron los 38 grados durante la tarde. Este contexto climático, sumado a la falta de precipitaciones y a la acumulación de material seco en bosques y senderos, generó condiciones ideales para la propagación de incendios forestales. Desde los organismos oficiales se mantiene activa una alerta amarilla por calor extremo, que podría escalar si continúan las condiciones adversas. En este escenario, cada acción humana —una colilla mal apagada, residuos abandonados, un fuego fuera de lugar— puede transformarse en un desastre ambiental de magnitud irreversible.
👮♂️ Operativos conjuntos: guardas ambientales y Policía de Montaña en ANPRALE
Ante este panorama, personal de Guardas Ambientales de Río Negro realizó recorridos preventivos junto a la Policía de Montaña, con el objetivo de controlar el cumplimiento de la normativa vigente dentro del área protegida. Los operativos se concentraron en el camino troncal y sectores de mayor afluencia, verificando el uso responsable del espacio, la prohibición absoluta de encender fuego y el respeto por las zonas habilitadas para la permanencia y pernocte. La presencia territorial no solo cumple una función de control, sino también de concientización, diálogo y educación ambiental con quienes visitan ANPRALE.
🏕️ Turismo en crecimiento y mayor presión sobre el área natural protegida
Durante la jornada de control se registró una afluencia significativa de visitantes: más de 280 personas ingresaron en modalidad diurna y cerca de 700 pernoctaron dentro del área. Este dato refleja el atractivo turístico de ANPRALE, pero también evidencia la enorme presión que el turismo ejerce sobre los ecosistemas naturales si no se gestiona de manera responsable. El desafío no es limitar el acceso, sino promover un turismo sostenible, que minimice residuos, reduzca riesgos y adopte principios de economía circular, donde cada visitante asuma un rol activo en la protección del entorno.
🚫 Acampe irregular y sanciones: una práctica prohibida que pone todo en riesgo
Durante los recorridos, se detectó a una persona acampando de manera irregular al costado del camino, una práctica expresamente prohibida por la normativa ambiental. El personal informó al visitante sobre las reglas vigentes y lo intimó a levantar el campamento, indicándole los espacios habilitados para pernoctar. Este tipo de situaciones, aunque puedan parecer aisladas, representan un riesgo enorme en contextos de emergencia ígnea. Un fogón improvisado o residuos mal gestionados pueden convertirse en el inicio de un incendio forestal con consecuencias devastadoras para la flora, la fauna y las comunidades cercanas.
🔥 Prohibición total del uso del fuego: una medida clave para salvar los bosques
Desde la Secretaría de Ambiente y Cambio Climático se recuerda que, durante la emergencia por incendios, está terminantemente prohibido encender fuego fuera de los lugares habilitados, así como acampar en zonas no autorizadas. Estas restricciones no buscan limitar el disfrute del área, sino preservar un ecosistema frágil que tarda décadas en recuperarse tras un incendio. La experiencia demuestra que la prevención es la herramienta más eficaz: un solo descuido puede arrasar miles de hectáreas y poner en peligro vidas humanas.
♻️ Residuos, colillas y economía circular: pequeños gestos que evitan grandes tragedias
Uno de los focos centrales del llamado a la responsabilidad tiene que ver con la gestión de residuos. Colillas de cigarrillos, plásticos, envases y restos orgánicos abandonados no solo contaminan, sino que actúan como potenciales iniciadores de fuego. Promover el principio de “residuos cero”, retirar todos los desechos generados y priorizar envases reutilizables forma parte de una lógica de economía circular aplicada al turismo. Cuidar ANPRALE implica consumir de manera consciente, reducir desperdicios y comprender que cada residuo mal gestionado es una amenaza directa al ambiente.
🌱 Educación ambiental y conducta responsable en áreas protegidas
Los guardas ambientales cumplen un rol fundamental como educadores y referentes territoriales. Su presencia permite informar, orientar y sensibilizar a los visitantes sobre el valor ecológico del área y las consecuencias de las malas prácticas. Respetar indicaciones, mantenerse en senderos habilitados, utilizar solo espacios autorizados y actuar con sentido común son acciones básicas que marcan la diferencia. La educación ambiental no es un discurso abstracto: es una herramienta concreta para prevenir incendios y proteger el patrimonio natural de la Patagonia.
📝 Registro obligatorio: una herramienta clave para la gestión y la seguridad
Las autoridades recuerdan que es obligatorio registrarse previamente en el sitio web oficial de ANPRALE antes de ingresar al área. Este registro permite mejorar la gestión del territorio, conocer el flujo de visitantes y actuar con mayor rapidez ante emergencias. Además, fortalece la planificación de operativos de control y prevención, garantizando una experiencia más segura tanto para turistas como para el personal que trabaja en el área protegida.
🌍 Incendios forestales y cambio climático: una amenaza cada vez más frecuente
El aumento de incendios forestales no puede analizarse de manera aislada. El cambio climático intensifica las olas de calor, prolonga las sequías y genera condiciones propicias para eventos extremos. En este contexto, áreas como ANPRALE se vuelven especialmente vulnerables. La prevención, el control y la adopción de modelos de consumo y turismo responsables son parte de una estrategia más amplia de adaptación y mitigación frente a la crisis climática.
🤝 Responsabilidad compartida: Estado, visitantes y comunidad local
Si bien el Estado refuerza controles y presencia territorial, la protección efectiva del área depende de un compromiso colectivo. Visitantes, prestadores turísticos y comunidades locales deben actuar de manera coordinada, entendiendo que el cuidado del ambiente también es una inversión a largo plazo en desarrollo sostenible, empleo y calidad de vida. El turismo responsable y la economía circular no son conceptos teóricos: son prácticas necesarias para evitar tragedias ambientales.
🌲 Proteger ANPRALE hoy para garantizar su futuro mañana
Cada verano representa un nuevo desafío para las áreas naturales protegidas de la Patagonia. Lo que ocurre hoy en ANPRALE es una señal clara de que el modelo de uso del territorio debe adaptarse a un contexto climático cada vez más extremo. Respetar normas, reducir residuos, evitar el uso del fuego y actuar con conciencia ambiental son acciones simples que pueden salvar bosques enteros. Cuidar ANPRALE no es solo una obligación legal: es un compromiso ético con las generaciones futuras.
Andrés Nievas
Técnico en manejo ambiental, consultor Ambiental y escritor para medios locales e internacionales sobre temas de geopolitica y medio ambiente.





