Una fecha que no es simbólica: es una advertencia y una oportunidad
Cada 26 de enero, el Día Mundial de la Educación Ambiental nos interpela con una pregunta incómoda pero urgente: ¿estamos formando a las personas para convivir con un planeta finito? En un contexto global marcado por el cambio climático, la pérdida acelerada de biodiversidad, los incendios forestales, la contaminación y la crisis del agua, la educación ambiental deja de ser un complemento escolar para convertirse en una herramienta estratégica de supervivencia colectiva.
Lejos de ser una efeméride más en el calendario, esta fecha nos invita a reflexionar sobre cómo aprendemos, qué valores transmitimos y qué modelo de desarrollo estamos construyendo. La educación ambiental no solo informa: transforma conductas, genera conciencia crítica y promueve acciones concretas que impactan directamente en la calidad de vida de las comunidades y en la preservación de los ecosistemas.
En Argentina, y particularmente en la provincia de Río Negro, este enfoque no es solo discursivo: está respaldado por un marco legal sólido, políticas públicas y experiencias territoriales que posicionan a la educación ambiental como un pilar del desarrollo sostenible.
¿Qué es la educación ambiental y por qué es clave para un futuro sostenible?
La educación ambiental es un proceso permanente que busca desarrollar en las personas conocimientos, valores, actitudes y habilidades orientadas a la protección del ambiente y al uso responsable de los recursos naturales. No se limita al aula ni a una materia específica: atraviesa todos los niveles educativos y se proyecta hacia la comunidad.
Su importancia radica en que permite comprender la complejidad de los problemas ambientales desde una mirada integral, que incluye dimensiones sociales, económicas, culturales, éticas y políticas. Entender el ambiente como un sistema interdependiente ayuda a tomar decisiones más responsables, tanto a nivel individual como colectivo.
En un mundo donde el modelo de consumo dominante agota recursos y profundiza desigualdades, la educación ambiental se posiciona como una herramienta de cambio estructural, capaz de cuestionar prácticas insostenibles y proponer alternativas basadas en la justicia ambiental y social.
Día Mundial de la Educación Ambiental: por qué el 26 de enero define el futuro del planeta y el rol clave de la educación en Argentina
Hablar de educación ambiental hoy implica necesariamente hablar de crisis climática. El aumento de eventos extremos, como sequías prolongadas, inundaciones, incendios forestales y olas de calor, demuestra que el impacto ambiental ya no es una amenaza futura, sino una realidad cotidiana.
La educación ambiental permite comprender las causas del cambio climático, sus consecuencias locales y globales, y, sobre todo, las acciones posibles para mitigar y adaptarse. Desde hábitos cotidianos —como el consumo responsable y la separación de residuos— hasta la participación ciudadana en políticas públicas, el conocimiento se traduce en acción.
Formar ciudadanos ambientalmente conscientes es clave para fortalecer democracias más participativas, capaces de exigir decisiones políticas alineadas con la sostenibilidad y el cuidado del patrimonio natural.
Origen del Día Mundial de la Educación Ambiental: de Estocolmo a Belgrado
El Día Mundial de la Educación Ambiental tiene su origen en hitos fundamentales de la agenda ambiental internacional. Uno de los antecedentes más importantes es la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente Humano, celebrada en Estocolmo en 1972, donde se reconoció por primera vez el derecho de las personas a vivir en un ambiente sano.
Posteriormente, en 1975, durante el Seminario Internacional de Educación Ambiental realizado en Belgrado, se estableció formalmente el 26 de enero como fecha conmemorativa. De ese encuentro surgió la Carta de Belgrado, un documento clave que definió los objetivos, principios y lineamientos de la educación ambiental a nivel global.
Estos acuerdos sentaron las bases de una visión educativa que trasciende fronteras y que hoy sigue vigente frente a los desafíos ambientales contemporáneos.
Conferencias internacionales que consolidaron la educación ambiental
A lo largo de las últimas décadas, numerosas cumbres y conferencias internacionales reforzaron el rol estratégico de la educación ambiental:
Estocolmo 1972: creación del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA).
Informe Brundtland (1987): introducción del concepto de desarrollo sostenible.
Cumbre de Río 1992: Agenda 21 y acuerdos sobre biodiversidad y cambio climático.
Johannesburgo 2002 (Río +10): énfasis en sostenibilidad y justicia social.
Río +20 (2012): documento “El futuro que queremos”.
Agenda 2030 (2015): consolidación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).
Todos estos procesos reconocen que sin educación ambiental no hay desarrollo sostenible posible.
La educación ambiental en Argentina: un compromiso legal y social
Argentina cuenta con un marco normativo que reconoce la educación ambiental como un derecho y una obligación del Estado. La Ley Nacional de Educación Nº 26.206 incorpora contenidos ambientales de manera transversal en todo el sistema educativo, sentando las bases para una formación integral.
Este enfoque se fortalece con la Ley de Educación Ambiental Integral (Ley Yolanda), que promueve la capacitación ambiental obligatoria para funcionarios públicos, entendiendo que la toma de decisiones debe estar informada por criterios ambientales.
Educación ambiental en Río Negro: el alcance de la Ley F Nº 3247
En la provincia de Río Negro, la educación ambiental está respaldada por la Ley F Nº 3247, un instrumento pionero que establece la obligatoriedad de impartir educación ambiental desde la educación inicial hasta la educación cuaternaria, incluyendo regímenes especiales.
Esta ley reconoce la educación ambiental como un proceso humanizador, orientado a la formación integral de las personas y al desarrollo de valores éticos que permitan “aprender a vivir” en armonía con el entorno.
Entre sus principales ejes, la norma establece:
La incorporación transversal de la educación ambiental en todos los niveles educativos.
El abordaje interdisciplinario de la problemática ambiental, incluyendo dimensiones sociales, económicas, jurídicas y culturales.
El apoyo a proyectos ambientales escolares con participación comunitaria.
La promoción de programas de educación ambiental destinados a la población en general, empresarios, productores y funcionarios públicos.
La capacitación permanente de docentes y agentes estatales.
El derecho de la ciudadanía al acceso a la información ambiental.
Este marco legal posiciona a Río Negro como una provincia comprometida con la formación de ciudadanos ambientalmente responsables y con la construcción de políticas públicas basadas en el conocimiento.
Educación ambiental más allá del aula: comunidad, medios y participación
Uno de los aspectos más destacados de la Ley F Nº 3247 es su enfoque comunitario. La normativa impulsa la participación de organizaciones sociales, medios de comunicación, universidades y organismos públicos en la difusión de contenidos ambientales.
La educación ambiental no formal —a través de campañas, talleres, programas radiales y televisivos— cumple un rol clave en la sensibilización de la población y en la construcción de una ciudadanía informada y activa.
Este enfoque reconoce que el cuidado del ambiente es una responsabilidad colectiva, que trasciende edades, profesiones y territorios.
¿Cómo se celebra el Día Mundial de la Educación Ambiental?
En el marco del 26 de enero, se desarrollan múltiples actividades en todo el mundo: charlas educativas, conferencias, talleres, ferias ambientales, campañas de reciclaje, jornadas comunitarias y acciones de concientización.
Estas iniciativas buscan no solo informar, sino también generar experiencias significativas que fortalezcan el vínculo entre las personas y su entorno, promoviendo cambios de conducta sostenibles a largo plazo.
Cine y educación ambiental: películas que inspiran conciencia ecológica
El cine es una poderosa herramienta educativa. Películas como Wall-E, Ainbo, Comprar, tirar, comprar o Hermano Oso permiten abordar problemáticas ambientales desde una mirada emocional, accesible y reflexiva, ideal para trabajar en contextos educativos y familiares.
Estas producciones refuerzan valores como el respeto por la naturaleza, la empatía con otras especies y la crítica a modelos de consumo insostenibles.
Educación ambiental y futuro: formar hoy a quienes decidirán mañana
Invertir en educación ambiental es invertir en prevención, en calidad de vida y en desarrollo sostenible. Las decisiones que se tomen en los próximos años definirán el tipo de planeta que heredarán las futuras generaciones.
El Día Mundial de la Educación Ambiental nos recuerda que el conocimiento es una de las herramientas más poderosas para enfrentar la crisis ambiental y construir sociedades más justas, resilientes y conscientes.
Andrés Nievas
Técnico en manejo ambiental, consultor Ambiental y escritor para medios locales e internacionales sobre temas de geopolitica y medio ambiente.





