Por su método de «bio-arquitectura», creado por el arquitecto norteamericano Michael Reynolds, el edificio se mantendrá todo el año con una temperatura interior d entre 18° y 25° y se abastecerá del agua de lluvia, reutilizándola en tres ocasiones antes de su disposición final.
El proyecto «Una Escuela Sustentable Argentina» se inició en 2016, cuando el municipio de Mar Chiquita definió un Plan de Educación Ambiental propio (Planmar) y decidió convocar a Amartya, entidad dedicada a promover la cultura de sustentabilidad, y la ONG Tagma, de Uruguay, que ya había edificado una escuela sustentable (la primera de América latina) en localidad uruguaya de Jaureguiberry, a 80 kilómetros de Montevideo.
Andrés Nievas
Técnico en manejo ambiental, consultor Ambiental y escritor para medios locales e internacionales sobre temas de geopolitica y medio ambiente.