Aprovechar la energía solar y eólica debe estar en la agenda nacional

Asunción – Uno de los problemas asociados con el cambio climático es el de consumo energético de fuentes que generan o liberan gases de efecto invernadero (GEI). Nuestro país es privilegiado para la explotación de las energías solar y eólica, que debe formar parte de la agenda nacional. En el Chaco se están dando los primeros pasos que requieren de un total apoyo.

Nuestro país puede generar tanta energía solar como quiera, debido a la cantidad de días/año de luz del sol que tenemos.

Perú y Colombia, en Sudamérica, avanzan a pasos agigantados en la materia. Han subastado más de 200.000 placas solares a empresas europeas.

Es hora de que nuestro país muestre su potencial para ofertar a nivel local e internacional esta fuente energética considerada apta dentro de las energías renovables.

Ya se han empezado a dar los primeros pasos, tibiamente. Uno de los proyectos está en un destacamento militar del Chaco, y otra iniciativa es la provisión de energía de fuente solar a centros comunitarios indígenas, también del Chaco.

Costos más accesibles

La tecnología de los paneles solares evoluciona muy rápidamente, debido a las campañas mundiales de uso de energías renovables.

Los costos de instalación, que anteriormente eran prohibitivos para nuestro país, ahora son más accesibles: de los 1.000 dólares el m2 que costaban hace 5 años, ahora se consiguen por 300 a 250 dólares el m2.

Esta tecnología se está convirtiendo en algo tan versátil y barato que nuestro país no puede desaprovechar la oportunidad de su explotación.

Proyecto indígena

Un proyecto interesante es el de dotar energía solar a 10 núcleos comunitarios indígenas del Chaco. Es una iniciativa conjunta de Itaipú Binacional y el Instituto Nacional de Tecnología, Normalización y Metrología (INTN).

El proyecto es netamente social, y no comercial, comentó el director del INTN, ingeniero Éver Cabrera, quien también es docente de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de Asunción (FIUNA), donde se forman estudiantes en este sector.

“Estamos impulsando esta idea para demostrar la importancia de instalar el concepto del aprovechamiento de la energía fotovoltaica en nuestro país. Es un proyecto social, académico y de futuro para el desarrollo nacional”, indicó el titular del INTN.

Agregó que la tecnología de la energía renovable llega a sitios remotos, donde la gente deja de lado las velas para contar con nuevas herramientas tecnológicas, aprovechables para la comunicación, como internet, las radios, televisión, entre otros usos.

Con la energía solar, las 10 comunidades indígenas podrán contar con heladeras, luces y ventiladores, principalmente para las escuelas y puestos de salud.

Son comunidades indígenas del Chaco, de los departamentos de Boquerón y Presidente Hayes.

Los paneles solares instalados en estas comunidades generan energía eléctrica para diferentes usos.

Este proyecto tiene como meta dotar de fuente energética a 35 centros comunitarios, distribuidos entre escuelas, colegios, puesto de salud, viviendas de educadores, iglesias y aéreas de recreación, dijo el ingeniero Cabrera.

El proyecto, sin embargo, está paralizado y requiere de una reactivación.

Países como Taiwán, Alemania e Italia están interesados en expandir en nuestro país las energías solar y eólica.

Usina, en los confines

El año pasado fue inaugurada la primera usina híbrida de generación solar y eólica del país, a 620 kilómetros de Asunción, en el destacamento militar de Joel Estigarribia, Chaco. La iniciativa es del Parque Tecnológico Itaipú (PTI).

No hay dudas de que este sistema energético renovable cambiará la condición de vida de los militares en tan lejano punto del país.

Son 160 paneles solares, que constituyen la mayor cantidad instalada en bloque en nuestro país, además de dos generadores eólicos y un banco de baterías de uso específico con respaldo de un generador electrógeno para utilización en casos de picos de consumo.

Todo el sistema es gestionado de forma automática e inteligente, lo que posibilitará la provisión de energía eléctrica segura, constante y de calidad.

Y la primera experiencia piloto en rápido aprovechamiento es el desarrollo de motocicletas y cuadriciclos eléctricos para patrulla local, que fueron entregados por Itaipú. Estos implementos tienen una estación de recarga, mediante la energía eólica ya instalada.

Cambio de paradigma

La integración de distintas tecnologías para ofrecer una infraestructura que permita una mudanza de paradigma, dotando no solamente del sistema sino también haciendo una transferencia de conocimiento técnico a los militares de la zona, y que se transferirá a las comunidades aledañas, es sumamente interesante y destacable.

La completa interconexión energética limpia y renovable ofrece, con seguridad, un nuevo rostro y condición de vida a las personas de la zona, con una experiencia diferente y muy moderna, ya que quedó atrás el viejo generador diésel, que permitía dar solo dos horas de luz, todas las noches.

Con el actual sistema, la energía eléctrica es proveída permanentemente.

De la dificultad a la abundancia

La experiencia chaqueña abre nuevas visiones respecto a las fuentes energéticas del país, para complementar la hidroeléctrica, y dejar la biomasa en paz (carbón, leña).

Con la crisis de suministro energético que soporta el país en días de intenso calor, por el alto consumo para aires acondicionados preferentemente, la opción de la energía solar podría ser ventajosa, ya que los usuarios podrán sobrellevar mejor sus necesidades, y el Gobierno remediar el problema del abastecimiento eléctrico que hasta ahora sigue siendo deficiente e insuficiente.

FUENTE: abc.com.py