Un programa educativo que sembró conciencia ambiental y cambió la forma de aprender sobre los recursos naturales
Viedma, Rio Negro, 5 de enero de 2026.En un contexto global atravesado por el cambio climático, la transición energética y la necesidad urgente de avanzar hacia modelos de desarrollo más responsables, Río Negro dio un paso estratégico que marcó un antes y un después en la educación pública. Durante 2025, el programa educativo “Territorio de Minerales” no solo acercó contenidos sobre minería y energía a las escuelas primarias, sino que logró algo mucho más profundo: instalar en las aulas el concepto de reciclaje, economía circular y uso responsable de los recursos naturales, desde una mirada lúdica, pedagógica y profundamente humana.
Lejos de tratarse de una acción aislada o meramente informativa, esta iniciativa impulsada por la Secretaría de Energía y Ambiente del Gobierno de Río Negro se consolidó como una política pública educativa integral, con impacto real en estudiantes, docentes y comunidades. El programa puso en diálogo la educación, el ambiente y el desarrollo productivo, despertando preguntas clave: ¿de dónde vienen los materiales que usamos todos los días?, ¿qué pasa con los residuos?, ¿cómo se puede producir sin dañar el entorno?, ¿qué rol cumple el reciclaje en el futuro de la provincia?
Educación ambiental y minería responsable: una alianza posible y necesaria
Uno de los grandes méritos de “Territorio de Minerales” fue romper prejuicios y abrir un debate informado sobre la minería responsable, vinculándola directamente con la economía circular y el reciclaje de materiales. A través de talleres especialmente diseñados para estudiantes de 5° grado, el programa explicó cómo los minerales forman parte de la vida cotidiana: desde los celulares y computadoras hasta los envases, los sistemas de energía renovable y los procesos de reutilización de materiales.
En este sentido, la propuesta educativa no se limitó a describir la extracción de recursos, sino que incorporó una mirada integral sobre el ciclo de vida de los materiales, destacando la importancia de reducir, reutilizar y reciclar. Esta perspectiva permitió que niñas y niños comprendieran que los minerales no son infinitos y que su aprovechamiento responsable es clave para garantizar un desarrollo sostenible a largo plazo.
Del anuncio a la acción: una política pública que llegó a las aulas
Presentado oficialmente en el segundo semestre de 2025, el programa avanzó rápidamente desde el plano institucional hacia el territorio. Equipos técnicos interdisciplinarios recorrieron distintas localidades del Alto Valle y otras regiones de la provincia, llevando talleres educativos, juegos interactivos y experiencias de realidad virtual directamente a las escuelas.
Al cierre del año, “Territorio de Minerales” había alcanzado 44 escuelas y más de 150 talleres realizados, cifras que reflejan no solo el alcance del programa, sino también el compromiso del Estado rionegrino con una educación ambiental activa y transformadora. Cada visita fue una oportunidad para dialogar, escuchar y adaptar los contenidos a la realidad de cada comunidad educativa, fortaleciendo el vínculo entre el conocimiento y el territorio.
Aprender jugando: cuando la educación ambiental se vuelve significativa
Uno de los ejes más valorados del programa fue el uso del juego como herramienta pedagógica. A través del tablero didáctico Mineralópolis, las y los estudiantes pudieron identificar minerales presentes en objetos de uso cotidiano, comprender su origen y reflexionar sobre qué sucede cuando esos productos se descartan.
Este enfoque lúdico permitió introducir conceptos complejos como reciclaje, reutilización de materiales, residuos y economía circular de manera accesible y atractiva. Lejos de memorizar definiciones, los chicos y chicas aprendieron haciendo, tomando decisiones y observando las consecuencias de distintos modelos de producción y consumo.
Realidad virtual y conciencia ambiental: una experiencia inmersiva
La incorporación de realidad virtual fue otro de los grandes diferenciales de “Territorio de Minerales”. Mediante dispositivos especialmente preparados, los estudiantes pudieron recorrer de forma inmersiva una mina de bentonita, conociendo cada etapa del proceso productivo y, al mismo tiempo, las medidas de cuidado ambiental y de las personas que allí trabajan.
Esta experiencia permitió desmitificar la actividad minera y, a la vez, reforzar la idea de que la producción de recursos debe ir de la mano del respeto por el ambiente y la comunidad. Además, se trabajó el concepto de cierre de ciclos productivos, explicando cómo los minerales extraídos pueden ser reutilizados o reciclados en nuevos procesos, reduciendo el impacto ambiental.
Economía circular: un concepto clave que llegó a la escuela primaria
Uno de los aportes más innovadores del programa fue la introducción temprana del concepto de economía circular en la educación primaria. A diferencia del modelo lineal tradicional —extraer, producir, consumir y desechar—, “Territorio de Minerales” propuso pensar en circuitos cerrados, donde los residuos se transforman en nuevos recursos.
A través de ejemplos concretos y actividades prácticas, los estudiantes comprendieron cómo el reciclaje de metales, plásticos y otros materiales reduce la necesidad de extraer nuevos minerales, disminuye el impacto ambiental y genera oportunidades de desarrollo local. Este enfoque no solo aporta conocimiento, sino que forma ciudadanos críticos y conscientes de su rol en el cuidado del planeta.
Acompañamiento docente y fortalecimiento del aula
El programa también se consolidó como una herramienta de apoyo para docentes, ofreciendo materiales alineados con los contenidos curriculares y recursos innovadores que enriquecieron el trabajo en el aula. Guías pedagógicas, actividades complementarias y propuestas interdisciplinarias permitieron integrar los contenidos de energía, minería y ambiente con áreas como Ciencias Sociales, Ciencias Naturales y Educación Ciudadana.
Durante 2025, la iniciativa amplió su alcance al sumar una escuela de adultos, demostrando su capacidad de adaptación a distintos contextos educativos y confirmando que la educación ambiental y la economía circular no tienen edad.
El rol del Estado: educación, energía y futuro sostenible
El recorrido de “Territorio de Minerales” expresa con claridad una política pública sostenida en el tiempo y ejecutada en territorio. El Estado rionegrino asumió un rol activo como articulador entre educación, energía y desarrollo productivo, generando oportunidades de aprendizaje que fortalecen la identidad provincial y proyectan un futuro más inclusivo y sostenible.
En este sentido, el secretario de Minería, Joaquín Aberastain Oro, destacó el impacto de la iniciativa al señalar que el programa demuestra que “cuando el Estado está presente y trabaja de manera articulada, las políticas públicas llegan a las aulas y generan resultados concretos”. Sus palabras reflejan una visión estratégica que entiende a la educación como la base de cualquier transformación profunda.
Conciencia ambiental desde la infancia: sembrar hoy para cosechar mañana
Uno de los mayores logros del programa fue instalar la conciencia ambiental desde edades tempranas. Al comprender de dónde provienen los materiales, cómo se producen y qué sucede cuando se descartan, las niñas y niños desarrollaron una mirada más responsable sobre el consumo y el cuidado del ambiente.
Este aprendizaje temprano es clave para construir una sociedad más comprometida con el reciclaje, la reducción de residuos y la economía circular. Cada estudiante se convierte en un multiplicador de estos valores en su familia y su comunidad, ampliando el impacto del programa más allá de la escuela.
Río Negro como referencia en educación para el desarrollo sostenible
Con la experiencia acumulada durante su primer año de implementación, “Territorio de Minerales” posiciona a Río Negro como una provincia pionera en educación ambiental vinculada a la minería responsable y la economía circular. La iniciativa demuestra que es posible abordar temas complejos con una mirada pedagógica, inclusiva y orientada al futuro.
Lejos de discursos abstractos, el programa baja los conceptos a la realidad cotidiana, conectando el aula con el territorio y con los desafíos globales del siglo XXI.
Proyección federal y expansión en 2026
De cara a 2026, el programa proyecta una ampliación territorial gradual, que permitirá recorrer las distintas regiones de la provincia y llegar a nuevas comunidades educativas. Esta expansión no solo aumentará el alcance del programa, sino que también permitirá incorporar aprendizajes, ajustar contenidos y profundizar el enfoque en reciclaje, economía circular y desarrollo sostenible.
La continuidad de “Territorio de Minerales” refuerza la idea de que la educación ambiental no debe ser una moda pasajera, sino una política de Estado sostenida y en permanente evolución.
Educación, reciclaje y futuro: una inversión estratégica
En un mundo que exige respuestas urgentes frente a la crisis ambiental, programas como “Territorio de Minerales” demuestran que invertir en educación es invertir en futuro. Al formar ciudadanos informados, críticos y comprometidos, Río Negro apuesta a un modelo de desarrollo que equilibra producción, ambiente y bienestar social.
La experiencia de 2025 deja una enseñanza clara: cuando el conocimiento se construye desde el juego, la participación y la conciencia ambiental, el aprendizaje se vuelve significativo y duradero.
Andrés Nievas
Técnico en manejo ambiental, consultor Ambiental y escritor para medios locales e internacionales sobre temas de geopolitica y medio ambiente.





