Las 5 rutas de la Patagonia que enloquecen al mundo: el poderoso ranking de National Geographic que desafía todo lo conocido sobre el turismo argentino
Viedma, Rio Negro, 6 de diciembre de 2025. La Patagonia Argentina vuelve a ocupar el centro de la escena mundial luego de que la prestigiosa revista National Geographic seleccionara las cinco rutas más impresionantes para recorrer esta región emblemática, consolidándola como uno de los destinos naturales más fascinantes del planeta. Este reconocimiento no solo confirma la importancia turística de este vasto territorio austral, sino que también refleja la creciente tendencia global por experiencias de naturaleza salvaje, aventura responsable y contacto profundo con ecosistemas únicos. A través de este ranking, se abre una ventana a paisajes extremos, biodiversidad extraordinaria y tesoros culturales que revelan una Patagonia más profunda y auténtica que muchas veces permanece oculta para el gran público. Pero detrás de esta elección hay también un mensaje poderoso: la Patagonia es un escenario vivo donde la conservación, el turismo sostenible y el asombro humano se entrelazan de manera irreversible.
National Geographic elaboró esta selección basándose en el programa “La Ruta Natural”, una iniciativa de la Subsecretaría de Turismo que identifica, organiza y promueve los recorridos más emblemáticos de la Argentina. Este programa no solo funciona como guía para viajeros, sino también como una herramienta para visibilizar lugares poco difundidos, ordenar circuitos territoriales y fomentar la conservación de áreas de valor ecológico incalculable. De esta matriz surgieron las cinco rutas patagónicas recomendadas por la revista: la Ruta del Fin del Mundo, la Ruta del Mar Patagónico, la Ruta de la Estepa, la Ruta de la Patagonia Austral y la Ruta de la Patagonia Andina. Cada una de ellas encierra características propias, territorios extremos y experiencias que combinan aventura, silencio, inmensidad, fauna salvaje y paisajes que parecen sacados de otro planeta.
Ruta del Fin del Mundo: el extremo más salvaje del planeta que atrae a exploradores y científicos
En el límite austral de la Argentina, donde la cordillera cae al mar, los vientos rugen sin pausa y las noches adquieren tonos azulados imposibles, la Ruta del Fin del Mundo se posiciona como uno de los destinos más impactantes del ranking. Esta ruta atraviesa Tierra del Fuego e Islas del Atlántico Sur, una región donde convergen océanos, glaciares, estepa, bosques subantárticos y un mosaico de humedales que dan forma a un ecosistema único en el mundo. Ushuaia, el Canal Beagle y el Parque Nacional Tierra del Fuego son apenas la puerta de entrada a un universo de paisajes que cambian radicalmente a cada kilómetro, donde los viajeros pueden encontrarse con colonias de aves marinas, lobos marinos, castoreras, montañas nevadas y lagos de origen glaciar suspendidos entre bosques densos.
Los imperdibles de esta ruta son verdaderos tesoros de biodiversidad: la Reserva Provincial Costa Atlántica, el mítico Cabo San Pablo, el corazón verde de la Reserva Corazón de la Isla, los lagos Fagnano y Escondido, el Valle de Tierra Mayor con sus escenarios de nieve y el Canal Beagle, una joya mundial para la navegación y el avistaje de fauna. Cada uno de estos lugares ofrece experiencias completamente distintas: trekking en antiguos bosques de lenga, navegaciones entre faros históricos, buceo en aguas frías y cristalinas, safaris fotográficos y recorridos por rutas escénicas donde la naturaleza parece no tener límites. La Ruta del Fin del Mundo continúa atrayendo a viajeros que buscan algo más que un destino turístico: buscan la sensación de estar frente a uno de los confines reales del planeta, donde la geografía desafía al ser humano y el silencio revela su poder más profundo.
Ruta del Mar Patagónico: el santuario de fauna marina más espectacular de Sudamérica
La Ruta del Mar Patagónico es considerada por National Geographic como una de las rutas más extraordinarias del país debido a su incomparable concentración de fauna marina. Desde Río Negro hasta Santa Cruz, a lo largo de más de 1.500 kilómetros de costa, esta ruta despliega una sinfonía inigualable de vida salvaje que atrae a científicos, documentalistas y amantes de la naturaleza de todo el mundo. Las costas del Mar Argentino son escenario de algunos de los eventos más impactantes de la fauna global: el salto de las ballenas francas, las cazas coordinadas de orcas en Península Valdés, las enormes colonias de pingüinos de Punta Tombo, los elefantes marinos de la Patagonia Azul, los albatros gigantes y la danza eterna de los delfines que acompañan a los navegantes.
Los imperdibles de esta ruta se distribuyen en un abanico gigantesco de experiencias: la Ruta de los Acantilados en Río Negro, las playas turquesas de Las Grutas, el Patrimonio Mundial Península Valdés, Puerto Madryn como capital del buceo y el avistaje de ballenas, Cabo Dos Bahías, la Reserva de Biósfera Patagonia Azul, Comodoro Rivadavia con sus geologías marinas imponentes y la Ría Deseado, uno de los ecosistemas intermareales más excepcionales de la Argentina. Cada destino ofrece no solo fauna, sino también historia, cultura costera, gastronomía marina y paisajes que contrastan abruptamente entre acantilados rojizos, playas blancas, aguas heladas y cielos abiertos donde el viento actúa como un protagonista permanente del paisaje. National Geographic destaca esta ruta como una de las mejores del mundo para entender la interacción entre océanos fríos y biodiversidad extrema.
Ruta de la Estepa: el desierto patagónico que guarda dinosaurios, volcanes y silencios infinitos
Lejos de los glaciares, el mar y las montañas andinas, la Ruta de la Estepa se abre paso en una inmensidad que pocos viajeros se atreven a explorar. Este paisaje, que une La Pampa, Neuquén, Río Negro, Chubut y Santa Cruz, conforma uno de los ecosistemas más singulares del país: un desierto frío donde conviven guanacos, choiques, pumas y zorros, junto a formaciones geológicas únicas, petroglifos, valles fósiles y restos de bosques petrificados que superan los 160 millones de años. National Geographic destaca esta ruta como una de las más sorprendentes debido a que combina turismo paleontológico, aventura extrema, patrimonio ancestral y la posibilidad de experimentar la verdadera inmensidad patagónica, aquella donde el sonido más fuerte es el del viento golpeando lentamente contra las rocas.
Los puntos imperdibles de esta ruta incluyen el Parque Nacional Lihué Calel, la famosa Ruta de los Dinosaurios con sus gigantes hallazgos fósiles, el Parque Nacional Laguna Blanca, la inmensa Meseta de Somuncurá, el Área Protegida Piedra Parada, la espectacular formación de Los Altares y los bosques petrificados de Sarmiento y Jaramillo. Cada sitio representa una ventana al pasado remoto del planeta, donde antiguos mares, volcanes y dinosaurios dejaron su huella indeleble en el territorio. El viajero que recorre esta ruta experimenta algo que no siempre se encuentra en el turismo mundial: la sensación de estar atravesando un paisaje primigenio, sin interferencias humanas, donde cada horizonte se abre como un libro de historia geológica y biológica.
Ruta de la Patagonia Austral: glaciares colosales, montañas míticas y uno de los cielos más puros del mundo
La Ruta de la Patagonia Austral es considerada por National Geographic como uno de los recorridos más maravillosos de América Latina. La región de Santa Cruz, protagonista indiscutida de esta ruta, combina montañas filosas, valles de origen glaciar, lagos de colores imposibles, estepa infinita y bosques australes que cambian de tonalidad según la estación. El Chaltén, cuna del trekking y hogar del icónico Cerro Fitz Roy, se ha convertido en un símbolo mundial para exploradores, fotógrafos y senderistas. Por su parte, el Glaciar Perito Moreno sigue siendo una de las postales más buscadas del turismo internacional por su imponente presencia y la dinámica constante de rupturas y desprendimientos.
Sin embargo, esta ruta no se queda solo en sus atractivos más conocidos: el Parque Nacional Perito Moreno, el Parque Nacional Patagonia, la Cueva de las Manos —Patrimonio Mundial—, la ruta escénica 41, Lago Posadas, Lago Pueyrredón y otros rincones más remotos muestran una Patagonia que conserva su esencia intacta. Aquí, los caminos de ripio conviven con mesetas áridas, lagos turquesas escondidos entre montañas y cielos tan limpios que permiten observar la Vía Láctea con una claridad inigualable. National Geographic destaca esta ruta como un epicentro global del turismo de aventura sustentable, donde el visitante encuentra experiencias profundas y silenciosas, lejos de las multitudes.
Ruta de la Patagonia Andina: lagos cristalinos, bosques legendarios y las montañas más fotogénicas de Argentina
Si hubiera que elegir una imagen que represente a la Patagonia en la imaginación mundial, probablemente pertenecería a la Ruta de la Patagonia Andina. Esta ruta, que atraviesa Neuquén, Río Negro y Chubut, reúne algunos de los destinos más icónicos del país, conocidos tanto por los argentinos como por visitantes de todo el mundo: Villa La Angostura, San Martín de los Andes, Bariloche, El Bolsón, Esquel y Trevelin. Aquí, los bosques templados, los lagos glaciales, las montañas nevadas y los ríos cristalinos funcionan como un imán natural para los amantes del trekking, la pesca deportiva, el kayak, la navegación, el esquí y el turismo rural.
Los imperdibles incluyen el Parque Provincial Copahue, los lagos Aluminé y Moquehue, el volcán Batea Mahuida, el Parque Nacional Lanín, la famosa Ruta de los Siete Lagos, el Parque Nacional Los Arrayanes, el Parque Nacional Nahuel Huapi, el Valle del Río Manso y el Área Natural Protegida Río Azul. Cada sitio ofrece experiencias distintas: desde senderos escondidos entre coihues centenarios hasta playas de lago con aguas turquesas, pasos montañosos que sorprenden con vistas profundas, bosques de arrayanes únicos en el planeta y circuitos de montaña que permiten descubrir flora y fauna autóctona en su estado más puro.
Por qué National Geographic eligió estas rutas y qué significa para el turismo argentino
La elección de National Geographic no es casual: responde a una tendencia global que crece año tras año, donde los viajeros buscan destinos menos urbanos y más conectados con la naturaleza, la autenticidad cultural y la sostenibilidad ambiental. Las cinco rutas seleccionadas representan el espíritu de la Patagonia en todas sus dimensiones: lo extremo, lo remoto, lo inmenso, lo salvaje y lo humano. Cada una de ellas refuerza un tipo de turismo que prioriza el respeto por la biodiversidad, la conservación de ecosistemas y el desarrollo local de comunidades que encuentran en la actividad turística una herramienta para crecer.
Este ranking es también un reconocimiento a los esfuerzos de gestión de áreas protegidas, proyectos de conservación, iniciativas de turismo responsable y programas públicos como La Ruta Natural, que organizan y dan visibilidad a corredores turísticos que antes existían de manera dispersa. Para Argentina, este tipo de menciones tiene un impacto directo en la llegada de visitantes internacionales, la prolongación de estadías, la diversificación del turismo y el posicionamiento del país en un mercado global cada vez más competitivo.
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Andrés Nievas
Técnico en manejo ambiental, consultor Ambiental y escritor para medios locales e internacionales sobre temas de geopolitica y medio ambiente.





