Los AVUs y su importancia/Por Braian Estevez

Por Braian Estevez.-Nuestra localidad, Casbas, ubicada en el partido de Guaminí, al centro –oeste de la provincia de Buenos Aires, es una ciudad pequeña de unos 4500 habitantes aproximadamente (INDEC, 2010).

Popularmente, las localidades pequeñas poseen la característica de ser “bastante verdes”, haciendo alusión a la usualmente buena cantidad de espacio natural. A diferencia de las grandes ciudades, aquí en estos pueblos no existen grandes infraestructuras inmobiliarias (hoteles, departamentos, etc.) y las viviendas son mayormente casas, de escasa altura y generalmente con grandes patios o amplias entradas, donde se desarrolla vegetación en mayor proporción que en las grandes urbes.

 

*Braian Estevez es Licenciado en Gestión Ambiental de la Universidad nacional del centro y se desempeña actualmente en la dirección de Medio Ambiente de la Municipalidad de Guamini, Provincia de Buenos Aires.

 

 

 

También es una cuestión sobre todo de proporciones: quizá en ciudades grandes haya áreas verdes urbanas (AVU) y periurbanas de tamaño muy considerable, pero proporcionalmente el espacio verde es casi siempre menor que en localidades más pequeñas. La gran cantidad de turistas o estudiantes que reciben o las migraciones en búsqueda de trabajo, como así también la elevada densidad poblacional que ya sostienen, hacen que en las grandes urbes el espacio físico se cotice y que los requerimientos inmobiliarios y habitacionales sean más prioritarios que la existencia de espacios naturales. Ahora bien, esto les ha traído enormes problemas ecológicos y sanitarios a estas ciudades donde no se le ha dado el espacio necesario a la naturaleza.

Las AVU son lugares no solo importantes desde el punto de vista ecológico (para la flora, la fauna y las demás clases de seres vivos) sino también muchas tienen características históricas y culturales muy importantes, además de funciones sociales que jamás deben descuidarse (relajación, ocio, deporte, descanso, etc.). También en el ámbito sanitario. De hecho, la OMS (Organización Mundial de la Salud) propone no menos de 10 m2 de áreas verdes por habitante, o que por lo menos un 20% del suelo tenga cobertura natural. Así es que nuestra capital nacional, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, tiene una media de 6,1 m2/hab, lo que está apenas por encima de la mitad de lo que la OMS exige como mínimo1.

Por ello vemos útil desde la Dirección de Medio Ambiente el hecho de que la

gente conozca no solo las áreas verdes que poseemos en la localidad sino también la riqueza histórica que contienen y que se hagan palpables las funciones socioculturales que estos espacios nos brindan. De hecho las áreas verdes urbanas son, probablemente, el mejor espacio donde los habitantes urbanos se pueden conectar con la naturaleza y forjar una mejor relación con ella.

 

1 Buenos Aires en números. Dirección General de Estadísticas y Censos, Ministerio de Hacienda, 2008

 

Importancia de las áreas verdes urbanas (AVU)

Ecológicamente hablando, los espacios verdes brindan muchos beneficios. Por un lado, el suelo natural con vegetación es un sitio donde el agua de lluvia se

infiltra y alimenta a los acuíferos (es decir, a las aguas subterráneas), cuestión que no sucede con el concreto. La vegetación, además, evita que el viento y el agua provoquen erosión de la parte superficial del suelo, que es la que sostiene a la vida (donde se encuentra el humus, los restos animales y vegetales, la hojarasca, etc.). Lógicamente, permiten el desarrollo de distintas formas de vida, sitios de anidación, alimentación y refugio para la vida silvestre.

En cuanto a los aspectos históricos – culturales, las plazas, parques y demás

AVU representan a menudo una parte importante de la historia de cada

localidad. Es muy común que lleven el nombre de algún prócer local o nacional, o que remitan a la memoria de algún suceso destacado. Poseen elementos de importancia histórica, como monumentos, bustos, placas, etc. O en el caso de los campos deportivos, son las áreas donde se refleja el deporte local y donde muchas generaciones han presenciado partidos de fútbol, carreras de automovilismo, entre otras actividades.

Hasta desde el punto de vista económico se puede hablar al tocar el tema de las AVU. En campos deportivos o de doma, se realizan torneos o competencias donde se cobran entradas, se consumen alimentos y bebidas e incluso se recibe dinero por inscripciones o alquileres de canchas. Esto significa la aparición de un mini circuito económico que otorga trabajo a muchas personas, sin olvidar de aquellas que se encargan del mantenimiento de los complejos (parqueros, personal de limpieza, etc.).

Referido a lo sanitario, los espacios verdes son importantísimos a la hora del ocio, la recreación, el esparcimiento, la relajación y la disminución del estrés. Incluso contribuyen a la recuperación mental y física de las personas que han sufrido algún problema de salud. Son muchos los estudios científicos que así lo señalan, siendo el de Roger Ulrich (1984) uno de los más famosos. Revisando las historias de los pacientes de un hospital de Pensilvania, Estados Unidos, y también hablando con enfermeras y doctores, investigó la siguiente situación: unos 23 pacientes post – quirúrgicos alojados en una sala con vistas a un frondoso patio con árboles se reponían más rápido y utilizando menos analgésicos que otros 23 pacientes similares pero que estaban en una sala cuya ventana daba a un paredón2.

Las emociones repercuten marcadamente en nuestro estado de salud. La naturaleza, con sus sonidos bellos (que incluso ocultan a los ruidos), con esa vista que nos propone, esa frescura única de un ambiente natural, nos genera positividad, nos relaja, nos despeja la mente. Como los centros del dolor se ubican en el cerebro, al producirnos estas sensaciones el dolor es menor.

 

2 Ulrich, Roger S. – View through a window may influence recovery from surgery (ver a través de una ventana puede influir en la recuperación de una cirugía). Revista Science, nueva serie, volumen 224, 27 de abril de 1984, páginas 420 – 421

 

Otras acciones beneficiosas que nos aportan las áreas verdes son:

  • Absorción, reflexión, refracción u ocultamiento de ruidos molestos;
  • Retención de contaminantes atmosféricos;
  • Fertilización del suelo por captación de nitrógeno y fósforo;
  • Sombra, reducción de la temperatura de la ciudad o pueblo, eliminación o disminución del “efecto burbuja”;
  • Absorción de grandes cantidades de CO2 (dióxido de carbono), el principal gas causante del efecto invernadero, cuya concentración atmosférica es actualmente elevada y por ello se provoca el recalentamiento del planeta;
  • Espacio físico para recuperación de poblaciones animales y vegetales que no se adaptan al ambiente construido;
  • Importancia educacional, pues son espacios donde las personas pueden conocer el medio ambiente y las formas de vida que posee el lugar donde se encuentra ubicada su localidad

 

Las áreas verdes urbanas y periurbanas de Casbas

En la localidad casbense se encuentran distintos tipos de AVU, de variado tamaño y cada una con sus propias particularidades histórico – culturales, sociales y ambientales. Se incluyen plazas, parques, paseos, caminos, áreas deportivas, bulevares y plazoletas. No se incluyen los espacios verdes privados que no tengan uso recreativo (tales como quintas o propiedades donde haya una buena parquización) ni los baldíos. Si bien son áreas verdes, aquí se prioriza analizar aquellos espacios que también tengan implicancia sociocultural e histórica y que sean de carácter público.

En base a esto, se han identificado en Casbas unos 29 espacios verdes urbanos y periurbanos públicos con características socioculturales e históricas. Se contabilizan (ver plano):

  • 3 campos deportivos: los estadios de los clubes Villa del Parque (2) y El Ceibo (22); y el autódromo “Ciudad de Casbas” (6);
  • 1 campo de doma, el “Fortín Patriotas” (1);
  • 2 plazas: la central “Justo Condesse” (16) y la plaza “Memorial Zanja de Alsina” (24);
  • 1 predio recreativo: el de la Cooperativa de Provisión de Agua Potable y Otros Servicios (23);
  • 2 accesos: el principal (3) y el secundario (5);
  • 1 desagüe pluvial (4);
  • 6 parques: el de la terminal de ómnibus (12), el “A saltar la pared” (13), el “Parque Centenario” (14), el “Parque J. Bilbao” (15), el parque del predio del Salón Cultural de la Sociedad Española de Socorros Mutuos (17) y el parque de la esquina Intendente Benítez y Eva Perón (8);
  • 2 conjuntos de plazoletas: uno ubicado entre las calles Juan Manuel de Rosas y la Avenida Alem (25) y el otro en la calle Pte. Tte. Gral. Juan Domingo Perón (9);
  • 2 bulevares: el “Raúl Ricardo Alfonsín” (11) y el ubicado entre las calles J. D. Perón y Pedro Branda (10);
  • El predio del Hospital Municipal (21);
  • El predio del Hogar de Ancianos Eva Perón (20);
  • El predio del Centro de Residentes de la 3era Edad (7);
  • Un corredor verde entre Perón y G. Mérida camino hacia Casey (18);
  • El predio del futuro Parque Ecológico Municipal (PARECOMUN) a continuación del anterior, luego de pasar la calle “de la zanja” (19);
  • Una pequeña plazoleta en esquina de G. Mérida y Barabino: “Don Perfecto Rodríguez” (26); y una AVU frente al boulevard Ricardo Alfonsín (27);
  • 2 sitios anexos: el cementerio local (28) y la entrada al pueblo/virgen Santa Teresita (29)