Neuquén.-Los residuos sólidos urbanos de la vecina ciudad serán depositados en el complejo de la meseta.

Al final, Cipolletti mandará la basura que genere a Neuquén. El intendente Aníbal Tortoriello aseguró ayer que “es una decisión tomada” y el camino “más efectivo y rápido” para tratar los residuos sólidos urbanos que desbordan en el actual basural a cielo abierto que tiene la vecina localidad.

El jefe comunal de Cipolletti nunca dejó de pensar en esa posibilidad, aun cuando existía el proyecto de basural regional del lado rionegrino y planteaba que la ciudad, por ser la que mayor volumen de desperdicios genera, no debía estar lejos del centro de reciclado y disposición final que incluirá a cinco ciudades.

La idea que le rondaba hace tiempo volvió a tomar fuerza luego de visitar el Complejo Ambiental Neuquén (CAN), emplazado en la meseta, junto con otros intendentes de la zona, incluido el de Fernández Oro, Mariano Lavin, quien también evaluó entonces esa posibilidad, en vez de apostar a un basural regional con otras ciudades rionegrinas.

100 toneladas de basura por día produce Cipolletti. Es lo que estima el Municipio contemplando los residuos domiciliarios y de comercios. Es la misma cantidad que generan Fernández Oro, Allen, Cinco Saltos y Cordero (las otras ciudades del proyecto rionegrino).

Luego, el consejo de funcionarios de Nación terminó de inclinar la decisión de la actual administración de gobierno. Según Tortoriello, el ministro de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación, el rabino Sergio Bergman, vio con buenos ojos la idea de concentrar toda la basura de la región en el complejo reciclador que funciona en la meseta de Neuquén.

“Esa planta será cabecera para toda la región”, aseveró el intendente de Cipolletti, quien consideró que la planta es “modelo” en lo que hace.

El CAN ocupa una superficie de 32 hectáreas donde funciona una planta de separación de residuos que recupera los secos, como papel, vidrio, cartón y plástico; una planta de compostaje abastecida por restos de poda y residuos verdes; y un vivero para producir especies arbóreas y plantas nativas para la forestación del lugar.

Ahora Cipolletti tendrá que hacer una playa de transferencia de cargas, como paso previo y obligado para la disposición final de los residuos cipoleños en tierras neuquinas.

En principio se contempla utilizar Circunvalación y trasladarse hasta el tercer puente, que desemboca en Ruta 7 y luego conduce directamente al complejo reciclador de Neuquén.

Fuente: La Mañana Neuquén