Por Natalia Hermida *.-San Antonio Oeste.-Sin dudas los residuos y su disposición final, son un tema, no sólo problemático, sino muchas veces subestimado y hasta olvidado en nuestra localidad.

Actualmente existe un predio, no tan alejado del área urbana, donde se arrojan los residuos que se recogen a diario en la localidad. Con una población que ha crecido tanto en los últimos años, también se han multiplicado exponencialmente sus desechos.

No hay, ni ha habido políticas de disposición final de ningún tipo de «basura» en San Antonio. La falta de decisión respecto de que hacemos y como tratamos a nuestra basura termina dejándonos con incontables basurales clandestinos, vecinos sin concientización ambiental y un futuro poco prometedor.

Pongamos un ejemplo claro y simple, ¿saben cuánto tarda una pila en degradarse?, tan sólo 1000 años. Y ahora preguntémonos, ¿qué puede hacer un ciudadano común con sus pilas cuando éstas se agotan? Las debe arrojar sin más en el cesto de desperdicios habitual, generando, sin quererlo e irremediablemente, un daño ambiental que tardará más de diez generaciones en degradarse. Así, encontramos miles de ejemplos cotidianos. Entonces, ¿qué hacemos?.

No todo el panorama es tan poco prometedor, ni es tan de difícil encarar. Basta decidir con real conciencia ciudadana, qué clase de mundo le queremos dejar a las próximas generaciones. Una ciudad turística como la nuestra no puede permitirse semejante despilfarro de conciencia ambiental. Debemos generar una real conciencia ambiental, empezando por casa.

¿Qué hace el Municipio con sus desechos? Dar el ejemplo reciclando los residuos que genera. Incentivar y generar concursos de concientización ambiental, entre las escuelas locales. Trabajar en conjunto y a la par gobierno, juntas vecinales e instituciones intermedias, respecto del tipo de residuos que genera cada barrio para entre todos armar un programa de tratamiento de basura desde el hogar familiar hasta el cesto de basura que está dispuesto en la calle por donde pasa el recolector a buscarla.

Escuchar a los recolectores de residuos respecto de las problemáticas y recomendaciones que puedan aportar en referencia a los horarios, días y formas en las que la basura debe ser puesta en la calle. Dar curso, por fin, a la instalación de la planta de tratamiento de residuos. Donde una vez que se recepciona la basura ya separada, puede terminar de gestionarse diferenciando los desechos. Propender a la implementación de un sistema gradual de reciclaje no es imposible. Situando en un principio contenedores especiales en zonas estratégicas de la ciudad, donde cada uno de nosotros pueda deshacerse de los desechos diferenciadamente, para que posteriormente puedan ser reprocesados.

Eventualmente y con el compromiso de la localidad, esto se puede llevar a cabo en los mismos hogares, para finalmente y como corolario de una ciudad grandiosa como es ésta, crear el primer centro verde la Patagonia. Recordemos que muchos de estos productos, que hoy son desechos, se pueden reciclar y así volver al mercado, generando una nueva y original fuente de ingreso, a la vez que colaboramos con nuestra propia salud. Proponemos abordar el problema del creciente desperdicio y consiguiente deterioro del lugar aportando soluciones ya probadas acabadamente en distintos lugares del país y del mundo.

* La autora es legisladora y candidata a vicegobernadora por la UCR, presentó una serie de propuestas para cuidar el medioambiente.

Fuente: Noticiasnet