Proponen la incorporación de tecnologías de reciclado y reutilización de aguas grises

Viedma(Legislatura de Rio Negro). El legislador Leonardo Ballester (ACD) presentó un proyecto de ley para incorporar al desarrollo, diseño y planificación de toda la obra nueva pública provincial, tecnología que recicle y reutilice las aguas grises procedentes de dichas instalaciones.La iniciativa prevé además su aplicación gradual y obligatoria a la totalidad de los edificios públicos.

En este sentido, se plantean cuatro etapas. La primera define que el primer año, el Poder Ejecutivo, por medio del Departamento Provincial de Aguas y el Ministerio de Obras y Servicios Públicos, diseñará el Plan Integral de Incorporación de Tecnologías de reciclado y reutilización de aguas grises en edificaciones a construir por el Estado.

En el segundo año se capacitará a profesionales y técnicos vinculados a la obra pública de los diversos organismos y empresas del Estado, y en el tercero se incluirá su aplicación en todas las contrataciones o en la formulación de proyectos de obra pública.

A partir del cuarto año, todas las obras públicas deberán ajustarse al Plan Integral y se dará comienzo al plan plurianual de conversión de sistemas de desagües que incorpore estas tecnologías a la totalidad de los edificios públicos.

El proyecto establece además un plazo de ocho años, desde la entrada en vigencia de la presente ley, para poder adaptar los edificios públicos existentes a las nuevas normativas de recuperación y reciclado de aguas grises.

En cuanto a los planes de vivienda construidos por el Estado, prevé la elaboración de sistemas comunitarios de reciclaje y/o recupero del agua usada.

En los fundamentos, el legislador afirma que “el cambio climático está alterando la climatología en muchos lugares de la geografía mundial, con resultados de menores precipitaciones pluviales y la consiguiente sequía”.

Ballester explica que “en los últimos años ha surgido con fuerza el concepto de “Reutilización Planificada del Agua”, que tiene que ver con la posibilidad de utilizar para un nuevo empleo las aguas procedentes de un uso previo”.

Señala también que alrededor del 38 por ciento del agua que utilizamos no necesita ser potable y que se podrían ahorrar más de 100 mil litros al año por familia con un sistema integral de tratamiento de aguas grises, donde se limpie el agua de aseo personal, haciéndola útil para otros usos, como lavar la ropa, regar o para el depósito del inodoro.

En este sentido, indica que el gasto doméstico diario por persona es de 129 litros y la mitad provienen de la ducha y baño. “A partir de limitar ese gasto, se puede optar por sistemas de reciclado para mejorar el consumo”, manifiesta.