Tierra del Fuego fue declarada en emergencia por la proliferación de jaurías salvajes en las calles

Ushuaia – El Consejo Provincial de Medio Ambiente declaró especie exótica invasora y plaga a los perros «asilvestrados». La provincia de Tierra del Fuego fue declarada en «emergencia socio-ambiental» por la creciente presencia de perros salvajes que ponen en peligro la salud e integridad de las personas y afectan incluso la producción agropecuaria.

El Consejo Provincial de Medio Ambiente fundamentó la decisión en los registros de los hospitales locales y las municipalidades, que revelan un incremento en el número de ataques, mordeduras y transmisión de enfermedades zoonóticas producidas por los perros sueltos, en tanto que los «asilvestrados» están provocando pérdidas económicas por los ataques al ganado.

El mismo organismo técnico -cuenta El Diario del Fin del Mundo- se sostiene que esta proliferación de las jaurías constituye una «invasión biológica» que afecta negativamente a los ecosistemas fueguinos y a los sistemas productivos y sociales, provocando un «impacto negativo sobre la fauna nativa, migratoria, endémica y en peligro de extinción», ya sea por «depredación, transmisión de enfermedades, por competencia por nichos ecológicos, cambios de comportamiento o hábitos reproductivos, siendo una potencial amenaza para la supervivencia de esa especies».

Las autoridades provinciales buscan concientizar a la sociedad sobre la necesidad de la tenencia responsable de los perros y el cumplimiento de la normativa local, e invitan a los poderes ejecutivos municipales a tomar medidas de manejo sobre las poblaciones caninas urbanas y periurbanas.

 “La idea no es empezar a matar perros, sino consensuar un programa y (ver) cómo nos enfrentamos a la problemática”, aclaró Roxana Taier, directora general de Ambiente de Tierra del Fuego. «La idea es trabajar en un proyecto de ley que nos dé herramientas para el manejo de estas poblaciones”, indicó en declaraciones que reproduce el sitio Sur54.

En el mismo sentido, la funcionaria contó que «ha habido denuncias de turistas que salieron a hacer caminatas y recibieron ataques de perros; en Río Grande tienen una situación muy parecida a la de Ushuaia, con caniles abarrotados de perros para dar en adopción. La problemática tiene que ver con mordeduras a la gente, a los trabajadores como el cartero”, detalló.

“Si trabajamos en prohibir la eutanasia, pero no cambiamos la conducta de la gente que adopta mascotas y luego las abandona, tenemos un doble problema. Los planes de adopción no alcanzan a cubrir la cantidad de animales que hay. Si la sociedad no acompaña, son soluciones parciales. Hay que tratar de restringir la generación de perros abandonados», finalizó.

FUENTE: Tierra del Fuego Digital