Crean banco germoplasma vegetal para rehabilitar zonas afectadas por desmonte

Viedma (Fuente: UNRN). Será un resguardo para especies en peligro de extinción. También para resembrar donde hay avance urbano.
La Universidad Nacional de Río Negro (UNRN) está desarrollando un banco de germoplasma vegetal tendiente a la preservación permitiendo también rehabilitar zonas afectadas por fenómenos como el desmonte.
Su función principal es la de establecer y mantener colecciones de material vegetal, ya sean semillas, cultivo de tejidos, plantas en crecimiento activo y polen, entre otras.

El proyecto es único en su tipo en la provincia, ya que el INTA lleva adelante un banco similar pero solamente de especies forrajeras.

De todos modos, profesionales y académicos de la UNRN informaron que no hay especies vegetales en extinción en la región de la norpatagonia.
Patricia Boeli -una de las personas a cargo del proyecto- explicó que “un banco de germoplasma es una colección, tener material vegetal guardado por un tiempo relativamente largo, de 10 o más años”.

En diálogo con la agencia APP indicó que “los objetivos son muchos”, pero principalmente “se conservan aquellas especies que están en vías de extinción o amenazadas por crecimiento urbano, por alguna construcción, por extensión de áreas agrícolas, incendios o desmonte”, entre otros.

Boeli expresó que “teniendo esa reserva genética de plantas nativas uno puede darle distintas finalidades, distintos usos; no sólo se apunta a preservar especies en extinción, sino para reforestación, para tener especies que nos interesa mantener a largo plazo por las características genéticas que posee, por ejemplo especies que crecen en suelos pobres o que tienen alguna resistencia particular al stress ambiental”.

Por su parte, Silvia Torres Robles enfatizó que es un intento de “preservación”, y en cuanto a si hay especies vegetales en extinción en la región de la norpatagonia, indicó que “en el sector de lo que sería el monte y espinal actualmente especies en extinción no hay”.

Sin embrago, alertó que “hay cierto grado de fragilidad en las especies en términos de recuperación luego de un disturbio; la práctica del fuego, el cadeneo o el mismo desmonte hacen que la recuperación de ese monte sea lenta, en el caso que queden especies para rehabilitar el ecosistema”.

Y explicitó que el desmonte para ir a otro ecosistema de prácticas agrícolas “elimina por completo las especies, pero estos desmontes no atentan contra la extinción de una especie. Para ello debe haber reducción completa del hábitat”, cosa que en Río Negro no sucede.

El banco será único en Río Negro.